Vino natural del año, de los llamados vinos tranquilos de la tierra de Cádiz. Compuesto de 75% de palomino y 25% de moscatel.

Es un vino diferente, que ha detenido la fermentación por inducción de frío, a temperaturas muy bajas para alcanzar sus máximas cualidades.

Es a la vista de un color amarillo brillante, con tonos verdosos. A la nariz; Muy afrutado y fresco, con toques de frutas tropicales como la piña. El paladar es muy agradable y armonioso. Con muy buen equilibrio, dejando sensaciones frescas y dulces al mismo tiempo. Persistente y sugerente que nos deja con ganas de beber más.

Para beber a temperaturas muy frescas, entre 4 y 9º C. En un lugar agradable y buena compañía. Con la posibilidad de probarlo EN TODO MOMENTO.

Va muy bien para llevar con todo salado: almendras saladas, mariscos de Sanlúcar y también con arroz (especialmente Rissoto), carnes blancas o un buen paté.

Para mantener en un lugar fresco, con pocas vibraciones y sin posibilidad de que el sol.